Lo más difícil de la comunicación de primera línea no es enviar un mensaje. Es saber si ese mensaje llegó a la sala como se pretendía y si tuvo impacto.
El Libro de Jugadas del Líder de Comunicación te mostrará cómo los equipos de comunicación pasan de la cascada de esperanzas a la acción verificada, con los datos que demuestran su éxito.
La Empresa informa a la Región. La Regional informa al Distrito.
El Distrito se lo dice a los Jefes de Tienda.
Los jefes de tienda, a veces, se lo dicen a los asociados.
Para cuando una actualización de la política, una retirada de seguridad o una iniciativa cultural llega a la planta, el mensaje se ha diluido por las capas de reenvío y nunca se ha rastreado adecuadamente. Cada vez se exige más a los responsables de comunicación. Las partes interesadas quieren pruebas de que el mensaje se ha leído, comprendido y puesto en práctica. El modelo en cascada no puede proporcionarlo.
Las herramientas modernas te permiten segmentar las comunicaciones a los empleados por función, ubicación, turno, certificación, idioma, etc., de modo que cada notificación llame la atención porque es relevante para el receptor.